Ryokan

Tanto si eres un adepto a la cultura japonesa, un aficionado al manganaime, o un simple curioso , seguro que en alguna ocasión, has visto una de esas “casitas de papel”, que aparecen en las series y, película japonesas. Si has pensado que seria estupendo hospedarse allí un par de días , tienes mucha razón. Incluso hospedarse en los ryokan (rio-can; con r suave) más humildes es un verdadero lujo, si no para el bolsillo, sí para el cuerpo.

No hay que confundir un ryokan, hostal tradicional, con los más modernos, hoteles de estilo occidental que aunque “disfrazados” de templos, monasterios y edificios de épocas anteriores, están dirigidos al público extranjero que idealiza este tipo de sitios (al igual que las extravagantes decoraciones “orientales” de ciertas cadenas comerciales). De todas maneras, un no iniciado, es decir cualquier turista ávido de fotos y verdadera esponja de todo lo que sea oriental, seguramente no notaria la diferencia en un primer viaje. Los más famosos y antiguos del Japón, construidos para albergar la avalancha de nuevos viajeros, (y es que Japón casi “acababa” de entrar en el mapa terráqueo, después de mas de dos siglos de aislamiento, son los de Kanaya, (en Nikko) y el Fujiya Hotel, en Hakone. El primero de ellos, data de 1875 (con más antigüedad, incluso que el parisino Rizt). Para los aficionados al anime, diré que es la misma época de la serie de Ruroni Kenshin. De ahí esos escenarios tan europeizados de algunos episodios. Era la moda, y la moda manda.
Evidentemente, la calidad de estos hoteles es indiscutible. Son comparables a los grandes hoteles europeos y fueron construidos en las mismas fechas. Son similares por estética y funcionamiento (salvando las diferencias a los paradores nacionales de España. Aunque los paradores (sobre todo el edificio) tienen un origen diferente.
Lugares fantasticos y paradisiacos. Estilo clasico pero funcional

Fujiya Ryokan (Exterior)
Fujiya Ryokan (Exterior). Source: Internet

Lo que nos ocupa es muy distinto, y mucho más parecido al turismo rural que actualmente tiene tanta acogida. Sí, el ryokan es comparable a una casa rural (Posada, más bien) muy especial. Aunque podremos encontrar un ryokan en el centro de una ciudad turística o pequeña. Kyoto es un buen ejemplo.

La historia
Los primeros ryokan son descendientes directos de las posadas de la época Edo y los Shogun Tokugawa; Cuando se produjo un desarrollo importante de las comunicaciones terrestres y se producían grandes viajes.
En esa época, coexistían dos tipos de residencias. Un tipo, para la gente común, campesinos, mercaderes, etc… Estos se denominaban Hatago. E incluso en alguno de ellos los clientes cocinaban la comida que ellos mismos llevaban. El otro tipo, el de los grandes samurai y los señores feudales, se denominaba Honjin. Eran mucho mas suntuosos y cómodos. En la actualidad ya no importan cuales fueran sus orígenes, muchos aun siguen operando, (En Akasaka, se encuentra el Ohashiya Ryokan que data de 1710!!!).

Después de la Segunda Guerra Mundial, y una vez reconstruido el país, los japoneses se echaron en masa a las carreteras. La mayoría eran grupos de trabajadores, cuyas empresas enviaban de vacaciones para proporcionarles una liberación y un cambio de aires. De ahí, ese fenómeno tan curioso que ha trascendido en el tiempo, de los grandes grupos de turistas japoneses, armados de cámaras fotográficas. En estos años, fue cuando se produjo la división mas clara entre los hoteles (fuese cual fuese su origen) dirigidos a los grupos turísticos, nacionales o extranjeros; y los albergues tradicionales y posadas, dirigidos a pequeños grupos, familias, y viajeros solitarios.

El “mimo” al cliente
La principal diferencia de un ryokan y un hotel es el cuidado y la atención personal que en un ryokan te proporcionan. En algunos ryokan podremos encontrar cuartos de baño modernos (aunque de corte clásico) y televisores en las habitacione; e incluso puede que estén albergados en modernos edificios de hotel. Pero hay algo que los hace únicos y que no ha cambiado con el paso del tiempo: La atención al cliente.

En un ryokan, te “miman”. El ryokan se convierte así en una extensión de tu lejano hogar y el objetivo fundamental de un hospedaje de este tipo, la relajación, es posible.
En un buen ryokan, les proporcionaran un yukata, prenda multi-usos que no tendrán que quitarse, salvo para tomar un buen baño. Esa es otra diferencia importante respecto a un hotel. El ryokan en su totalidad, se convierte en una extensión de su habitación (aunque en algunos, no puedes ir a desayunar con la yukata).
Las encargadas, okami, y las camareras (los empleados suelen ser en su mayoría mujeres) estarán atentas a sus necesidades, incluso antes de que estas se produzcan (te sirven la comida en la habitación, te preparan el futon). Eso le da libertad para relajarse y pensar en otras cosas, como en tomar un baño, por ejemplo… Aunque no estando acostumbrado, tanta atención en tu propia habitación, puede resultar desconcertante, ya que acudirán frecuentemente, para que no tengas que llamarlas.

Ryokan Takayama (Habitación moderna)
Ryokan Takayama (Habitación moderna). Source: Internet

El ryokan por dentro
La situación de un ryokan, no define lo que se puede encontrar en su interior. Al pasar la entrada todo cambia, es otro mundo. Es natural que el viajero elija la residencia en función del lugar, generalmente turístico, donde se encuentra. Sin embargo, encontraremos ryokan en una buena varidad de ciudades, incluida Tokyo. Así que no por conocer lo último del Japón, tendremos que perdenos forzosamente, lo más tradicional.
Lo primero que notaremos, claro, es el edificio. El ryokan clásico es un edificio antiguo, de otra época, (literalmente), hechas de madera y con aspecto frágil, tiene la capacidad de hacernos creer que hemos viajado atras en el tiempo y a la vez, parecen sernos tan naturales como nuestra propia casa.
Sin embargo, en la actualidad y especialmente en las ciudades, también podremos encontrar ryokan dentro de modernos edificios, pero con habitaciones y dependencias equipados de forma tradicional.

Una peculiaridad de este tipo de edificios es su perfecta integración en el entorno, incluso en una ciudad. Eso es Japón.
Lo segundo que vera al entrar sera su habitación. En ese momento comienza el cuidado de su persona, una ligera charla, unos aperitivos, en definitiva, una recepción a la que no estamos acostumbrados.
La habitación es totalmente japonesa. Tendrá un tatami, donde se sentarán y comerán, y un futon, para dormir. Ademas de una autentica decoración típica. No, los a veces tan ridículos, objetos para turistas que podremos encontrar en cualquier centro comercial, como les comentaba al principio. Con madera, cortinas divididas y paneles shouji, de papel de arroz. (en los más clásicos). Lo normal es que el establecimiento tenga una zona ajardinada. Son jardines de estilo nipón y abarcan desde un pequeño patio, para paseos, al inmenso jardín de 9.900 metros cuadrados del Kaikatei Ryokan (en Awara) que es realmente impresionante y precioso.

Kaikatei Ryokan (Jardines)
Kaikatei Ryokan (Jardines). Source: Internet

Es corriente que estos establecimientos dispongan de baños exteriores (en multitud de casos son aguas termales). Hay que aclarar primero, que el cuarto de baño japonés es eso, exclusivamente un cuarto para bañarse; muy distinto del concepto occidental de cuarto de baño. Además, para darnos este tipo de baño deberemos lavarnos antes. Este baño es solo para relajarse.
Imagínense! Sentados en una gran bañera flanqueada por madera, cubiertos de agua caliente hasta el cuello, y además todo esto en el jardín! El ofuro, baño, es una de las mejores maneras de relajarse que podran encontrar en un ryokan. Dependiendo del establecimiento, los baños están más o menos integrados en el edificio, pudiendo ser desde habitaciones de azulejo, en las de construción más moderna (como encontraremos en las casas normales japonesas, o en los baños públicos); estancias anexas de madera que contienen la bañera, las más tradicionales o estar integrados en pórticos, abiertos directamente al jardín.
Otra cosa que llamará poderosamente nuestra atención, es la comida. Si ha comido en un restaurante japonés (y le gustó) recuerde esa sensación y trate de multiplicarla unos cuantos enteros. Sin palabras.
Normalmente nos servirán los platos típicos de cada región, verduras frescas y carne, en el interior; y un estupendo sashimi fresco, (pescado crudo), en la costa.

En definitiva, los ryokan son lugares fantásticos, donde se despiertan todos los sentidos y que convierten unas sencillas vacaciones en algo verdaderamente increíble. Y sin duda tienen que probarlos, porque este articulo no podría abarcarlo todo lo que podrían experimentar alli, por mucho que me extendiera. Hay que verlo. Hay que disfrutarlo.

En próximos artículos revisaremos otros alojamientos mucho más modernos y no por ello menos japoneses, como el Green Plaza Shinjuku, conocido como el hotel cápsula; o los románticos hoteles de amor (Rabu Hoteru) donde dar rienda suelta a las fantasías más extravagantes…

Por Kumo

Fuentes: Nipponia, Internet y experiencias propias. Adaptado para su publicación aquí.

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